Por Taishah Castillo

Cada persona es un mundo, y por lo tanto cada piel también lo es. Sin embargo, existen ciertas generalidades que hacen que podamos tener categorías de piel, lo que nos ayudara a mejorar nuestra rutina de limpieza, a escoger mejor el tipo de maquillaje que usamos, a saber como corregir ciertas imperfecciones, etc.
Piel normal
Se caracteriza por prácticamente ser la piel que todas quisiéramos. Lisa, sin manchas ni imperfecciones, suave y con textura compacta. Es la piel que solemos ver en personas jóvenes y niños y se da de esta manera porque las glándulas sebáceas y sudoríparas funcionan perfectamente lo que facilitan las funciones de la piel.
Aunque parece ser la piel perfecta, debe de tenerse cuidado pues con el paso de los años puede volverse piel seca.
Piel Seca
Este tipo de piel es muy fácil de identificar. Son pobres en grasa y tienen los poros pequeños, ya que hace falta de humedad por lo cuál la piel puede llegar a verse opaca o pálida y sobre todo tiene tendencia a quebrarse o que haya pequeños desprendimientos de piel.
Al mismo tiempo esta piel puede llegar a ser muy sensible a fríos o calores extremos por lo cual se recomienda no exponerse a este tipo de climas y usar cosméticos y productos de cuidados de la piel que humecten y utilicen aceites para poder nutrir a la piel.
Piel grasa
La piel grasa probablemente es la que más se da a notar. Normalmente se nota una textura brillosa sobre la piel y hay apariciones de puntos negros o barros debajo de la piel, posee grandes poros y las glándulas de está piel trabajan a toda intensidad.
Sin embargo hay varias ventajas para la piel grasa, como que tarda más en envejecer y que es más fácil tomar cartas en el asunto si llega a presenciarse casos de brotes de acné.
Lo ideal para este tipo de piel es alejarse de todos aquellos productos que contengan aceites dentro de sus ingredientes y de la misma manera tratar de cuidar la alimentación.
Piel Mixta
Finalmente llegamos a la piel mixta que como su nombre lo indica es una mezcla entre la normal y la grasa, ya que se puede llegar a presentar ciertos cumulos de grasa en la cara, especialmente en la zona T (Mentón, barbilla y nariz), que es en donde se presentaran imperfecciones y poros abiertos como se da normalmente en la piel grasa, mientras que en el resto de la cara podemos tener más las características de la piel seca o normal.
Para este tipo de piel hay que tomar en cuenta que tenemos una piel «combinada» por lo cuál hay que tratarla como tal y consultar a un especialista para que nos recomiende que es lo mejor en cada caso.
