André Marin Urban 1 – Mayo – 2020

El mundo del entretenimiento cambiará radicalmente, ese es un hecho y no una opción, el mundo del cine ha sido empujado a un crecimiento acelerado. Este año y el siguiente sin duda serán la prueba de fuego para la industria cinematográfica.
En enero el coronavirus era una amenaza muy lejana que no representaba nada para la sociedad norteamericana. Por lo menos esa era la percepción que tenía Hollywood acerca de la situación que empezaba a surgir en China.
A principios de año la cartelera del 2020 lucía prometedor, había varias producciones que seguramente iban a ser un éxito en taquilla.
Cuando el cierre obligatorio por parte de los gobiernos se dio, esto tomó desprevenido a la industria.
La pregunta es ¿De qué forma actuará una industria que no tiene control sobre situaciones que pueden llegar a pasar en los próximos años p, muy similares a estas?
Las productoras y estudios se están empezando a plantar un escenario completamente virtual de ahora en adelante y aunque esto suene familiar, aún hay resistencia por parte de las productoras.
Aunque todo esto se solucione es probable que el retorno de la sociedad a la normalidad sea gradual.
La opción virtual todavía sigue causando incomodidad y no solo por el ámbito comercial, si no porque para algunas personas el cine, asistir al cine como tal es parte de la cultura, como en nuestro caso.
