Nueva York, 15 Abril 2020

Por: Alfredo Gallegos
La emergencia mundial sanitaria debido al nuevo coronavirus ha impactado en todos los aspectos de la sociedad. Y en el mundo del deporte, específicamente de la NBA, los daños pueden ser devastadores en términos económicos. Simplemente sería las crisis más fuerte de la liga desde su creación, por lo que se estarían tomando ya medidas económicas severas.
La NBA ya se ha pronunciado al respecto, a través de su comisionado Adam Silver, quién enfrentará el mayor reto económico y moral de la liga y que, aunque no lo han querido aceptar, diversos medios ya barajan la posibilidad de una reducción considerable en el próximo tope salarial para los jugadores.
El comisionado ya habría enfrentado un severo problema con China, relaciones que estaban por romperse y sumamente tensas, ya que durante el NBA All Star Weekend se desató una polémica por un tweet que subió el General Manager de los Houston Rockets, Daryl Morey, en apoyo a las manifestaciones de Hong Kong. Se sabe que China es uno de los mercados principales de la NBA, y a los Rockets, ese chistecito les iba a costar entre 300 y 400 millones de dólares de ingresos.
Aunque no se han manejado cifras oficiales desde las oficinas centrales de la NBA, algunas franquicias ya han informado acerca del impacto económico que traería que sería alrededor de 40 millones de dólares por club, o más de 1.200 millones de dólares, si no se llegaran a disputar los playoffs.
Finlamente y de acuerdo a un análisis de FiveThirtyEight.com, se calcula que la pérdida de ingresos podría superar los 1.000 millones de dólares si al final la temporada 2019-2020 se cancela definitivamente.